El acusado de pedofilia en Santander admite que tenía archivos pero niega haberlos compartido

  • Santander, 9 feb (EFE).- El hombre al que intervinieron en su casa de Santander cientos de archivos de internet de pornografía infantil ha admitido que sabía que tenía esos ficheros pero ha negado haberlos difundido en internet, porque había configurado previamente el programa informático para evitar esos intercambios.

El acusado de pedofilia en Santander admite que tenía archivos pero niega haberlos compartido

El acusado de pedofilia en Santander admite que tenía archivos pero niega haberlos compartido

Santander, 9 feb (EFE).- El hombre al que intervinieron en su casa de Santander cientos de archivos de internet de pornografía infantil ha admitido que sabía que tenía esos ficheros pero ha negado haberlos difundido en internet, porque había configurado previamente el programa informático para evitar esos intercambios.

La Fiscalía pide cinco años de cárcel para Samuel DH.V., que ha sido juzgado esta mañana en la sección tercera de la Audiencia de Cantabria, y al que acusa de un delito de corrupción de menores. La defensa, por su parte, cree que sólo se le puede imputar por la posesión de archivos de pornografía infantil.

Samuel DH.V. ha explicado que en su domicilio, en la calle Guevara de Santander, contaba con dos ordenadores conectados en red para su uso personal, y que utilizaba a menudo para descargar música o películas, algunas de ellas pornográficas, a través de un programa de intercambio de archivos.

Ha admitido que sabía que tenía esos ficheros con imágenes de menores practicando sexo pero ha alegado que su descarga, cuando se "bajan" de la red películas o vídeos de internet, es frecuente.

Ha incidido en que, a menudo, al realizar las búsquedas, se obtienen imágenes o vídeos distintos de los que se pretenden, y ha recalcado que "por falta de tiempo" no solía visionar todo el material que se descargaba.

Samuel DH.V. ha negado haber compartido ese material con otros usuarios de internet ya que había modificado el programa de intercambio de ficheros que tenía instalado para impedir de forma deliberada ese intercambio.

Ha destacado que los archivos que intervinieron los agentes de la Guardia Civil en su domicilio estaban guardados en dos carpetas dentro de su ordenador que no son las que ese programa genera por defecto, sino que las creó él mismo para no compartir ese material descargado.

El acusado ha reconocido que también tenía algunos de esos vídeos e imágenes en Cd o Dvd, pero ha remarcado que el almacenado lo realizaba mecánicamente para liberar espacio en el disco duro de su ordenador, de forma que muchas veces simplemente "arrastraba" los contenidos para guardarlos sin examinarlos antes.

Samuel DH.V. ha asegurado que no tenía ningún motivo para guardar esas imágenes y sólo quería liberar ese espacio en la memoria del ordenador.

"Es una manía estúpida. Yo empecé a hacer esto cuando la conexión se pagaba por minutos y mantenía la idea de que tirar los archivos era como tirar el dinero que había pagado por estar en internet", ha alegado.

Durante el juicio, se le han mostrado al acusado alguno de los vídeos de pornografía infantil que supuestamente fueron incautados en el registro de su casa, aunque Samuel DH.V. ha dicho que no sabe si podían proceder de su ordenador.

Los guardias civiles que participaron en el registro del piso de Samuel DH.V. y en la instrucción de la causa han confirmado que esos archivos fueron los que se incautaron al acusado y han afirmado que durante la investigación se comprobó que ese material había sido compartido en la red.

Ha aseverado que los ficheros de pornografía infantil estaban en una carpeta creada explícitamente y que se compartía en internet y han subrayado que el acusado no tenía su ordenador configurado de un modo especial para evitar esos intercambios.

Un perito informático, llamado a declarar por la defensa, ha apreciado que los informes de la Guardia Civil no demuestran que saliera información del ordenador de Samuel DH.V. y ha reiterado que es posible configurar los programas de intercambio de ficheros para no compartir material.

La Fiscalía ha mantenido la acusación por un delito de corrupción de menores y la pena solicitada de cinco años de prisión, porque, a sus ojos, Samuel DH.V. no sólo estaba en posesión de pornografía infantil sino que además sabía lo que se estaba descargando y otros usuarios accedían a esos contenidos.

La defensa considera que sólo se puede imputar al acusado por tener ese material y pide que la condena sea una multa.