Piden prohibir durante 3 años el comercio de productos derivados de las focas en la UE

  • Bruselas, 26 feb (EFE).- El Comité Económico y Social Europeo (CESE) -que representa a la sociedad civil- ha pedido hoy prohibir totalmente, durante tres años, el comercio de productos derivados de las focas en la Unión Europea (UE).

Piden prohibir durante 3 años el comercio de productos derivados de las focas en la UE

Piden prohibir durante 3 años el comercio de productos derivados de las focas en la UE

Bruselas, 26 feb (EFE).- El Comité Económico y Social Europeo (CESE) -que representa a la sociedad civil- ha pedido hoy prohibir totalmente, durante tres años, el comercio de productos derivados de las focas en la Unión Europea (UE).

El pleno del CESE ha aprobado un informe, presentado por el español Pedro Narro, que defiende un veto "absoluto" o general durante tres años contra las importaciones y exportaciones de productos de las focas y plantea que pasado ese plazo, la UE regule las excepciones que puedan permitirse a esta prohibición.

Los representantes de la sociedad civil apoyan que solamente se excluya de la prohibición a la comunidad inuit, cuya subsistencia depende de la captura de focas.

El dictamen del CESE -no vinculante, ya que se trata de un órgano consultivo- es más estricto que la propuesta de la Comisión Europea (CE), quien plantea que la prohibición sea parcial y establece excepciones para no dejar sin medio de vida a los pueblos indígenas.

Según el informe, el CESE considera que con las reglas actuales el veto debe ser inmediato y "total" durante tres años, para que entre tanto mejoren las regulaciones y se pueda estudiar cómo establecer las excepciones, según ha declarado a Efe el ponente.

Los agentes sociales han señalado que en la propuesta de Bruselas -que deben aprobar los ministros de la UE- no se hace ninguna diferencia entre la caza de focas a pequeña o a gran escala.

En la votación del dictamen ha habido tensiones entre los representantes de países del sur y del norte de la UE, pues los de Suecia y Finlandia -donde se practica la caza de esos mamíferos- defendían exenciones a la prohibición que no han sido aceptadas.

"La medida debe ser por igual para todos en favor del bienestar animal y también para evitar que pierda legitimidad internacional, ante organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC)", según ha subrayado Narro.

Del comercio mundial de productos derivados de la caza de focas, una tercera parte pasa o llega a la Unión Europea, según datos de la CE.

Los principales afectados por la prohibición serían Canadá, Groenlandia y Namibia, que suman el 60% de los 900.000 ejemplares capturados cada año (de una población total estimada entre 15 y 16 millones).

Bruselas propone que quienes decidan continuar con esta práctica tendrán que someter sus productos al examen de un organismo independiente que determine si se han cumplido unas condiciones estrictas para evitar el sufrimiento innecesario de los animales y otorgará al producto una etiqueta o marca distintiva que lo indique.